Robots repartidores



Gigantes tecnológicos como Amazon o Google ya hace años que experimentan para implantar el reparto de paquetes a domicilio con objetos voladores no tripulados, los más conocidos como drones. Por el momento resulta imposible prever en qué momento serán una realidad ya que al margen del desarrollo tecnológico se necesitan también normativas y regulaciones.

Coches sin conductor

En el ámbito de los coches sin conductor, los avances tecnológicos y los cambios legales avanzan a un ritmo acelerado, y la empresa líder, Google, ya ha patentado una furgoneta de reparto de paquetes sin conductor. El vehículo tendría taquillas individuales, que los destinatarios de los paquetes podrían abrir introduciendo un código o acercándose una tarjeta de crédito o un dispositivo móvil con tecnología sin contacto.

Una 'start-up' de EEUU llamada Dispatch se ha propuesto hacer realidad mucho antes el reparto de paquetes automatizado con unos robots repartidores que no requieren cambios en la regulación del espacio aéreo o de la normativa de tráfico, ya que circulan por la acera a una velocidad máxima de 6 km/h. La tecnología que utilizan es similar a la de los coches sin conductor, pero el hecho de desplazarse por la acera a baja velocidad hace que los riesgos sean mucho menores.

Los fundadores de Dispatch ya habían trabajado en el ámbito de la visión por ordenador para generar maquetas en tres dimensiones para empresas del sector inmobiliario, y con este nuevo proyecto utilizan las mismas técnicas de inteligencia artificial para escanear con detalle el entorno en que se desplazan los robots. Esta semana la empresa ha captado dos millones de dólares de financiación para desplegar una flota de su modelo Carry, que ya se está probando en dos campus universitarios.

Robot repartidor de pizzas

La filial de Nueva Zelanda de la cadena Domino's Pizza presentó hace unos meses un prototipo de robot repartidor de pizzas muy similar al vehículo de Dispatch. En este caso, el robot circularía a una velocidad máxima de 20 km/h y el ministro de Transporte de Nueva Zelanda, Simon Bridges, ya se ha mostrado favorable a autorizarlo argumentando que "puede suponer una oportunidad innovadora" para su país. El gobierno neozelandés ya había puesto en marcha anteriormente un programa similar para hacer pruebas con aviones no tripulados y tenía la intención de revisar las leyes para incluir las nuevas tecnologías en las aplicaciones a los medios de transporte.

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