Apple aclara porqué un iPhone está pensado para durar 3 años


La obsolescencia programada es una de las estrategias más eficientes con la que los fabricantes de productos tecnológicos se aseguran las ventas futuras. Pero programar los dispositivos para que tengan una vida limitada puede generar conflictos desde el punto de vista legal, ético o de sostenibilidad.

Que las multinacionales tecnológicas utilizan estrategias de este tipo es algo que se sospecha desde hace tiempo, pero a menudo resulta difícil de demostrar. Pero esta vez, tal y como recoge el diario 'The Guardian', Apple ha reconocido en su propia página web que las expectativas de la compañía son que un iPhone, un iPad o un Apple Watch duren sólo tres años, y un ordenador Mac, cuatro .

Misión posible: arreglar el iPhone en casa

Apple ha habilitado una sección en su página web donde responde preguntas básicas para sus usuarios en referencia a la sostenibilidad, y es en este mismo apartado donde la compañía dirigida por Tim Cook detalla cuánto tiempo espera que vivan sus productos en manos de sus "primeros usuarios" y, por tanto, cuál es su contribución en la emisión de gases de efecto invernadero.

En concreto, Apple responde que "los años de duración para los primeros propietarios son cuatro para los dispositivos con entorno operativo OS X y TvOs -es decir, televisores y ordenadores- y tres para los dispositivos iOS y watchOS". Si bien, esta duración estimada poco tiene que ver con una obsolescencia programada: más bien, es el tiempo óptimo que un usuario puede disfrutar de su dispositivo Apple hasta que los avances tecnológicos sean de una magnitud tal que haga necesario a los usuarios comprar un nuevo modelo.

De hecho, Apple siempre ha estado en el epicentro de este debate: una asociación de usuarios de Estados Unidos denunció la compañía por problemas con las baterías de los iPads, y más tarde también fue acusada de ralentizar deliberadamente sus iPhones justo antes del lanzamiento del siguiente modelo. En el primer caso, los usuarios fueron compensados ​​con nuevos iPads. En el segundo, la acusación venía de un estudio de un doctorando de Harvard que no se pudo demostrar.

Comentarios